Necesidades de la investigacion latinoamericana

Al pensar en investigación, Latinoamérica debe no solo competir científicamente con el primer mundo en las problemáticas que a éstos inquietan, como esta regularmente establecido en la comunidad académica, si no también observar y analizar sus propias contingencias, en las cuales tiene ventajas comparativas con el primer mundo, como ser entre otros, problemas de pobreza y recursos naturales. Nuestra visión no debe estar centrada en el ahora, si no en lo que viene, de tal manera de convertir la investigación en un resorte de progreso. No solo que no debemos seguir siendo dependientes de tecnología y procesos para la explotación de materias primas, donde somos líderes mundiales, como por ejemplo, el grano y la carne en Argentina, el cobre en Chile y Perú, etc., si no que exportadores de tecnología para estos mercados productivos.

Al investigar Latinoamérica problemáticas competitivas con el primer mundo, no solo la posiciona en un lugar des balanceado, si no los aportes de los resultados pueden ser diferenciales con una rentabilidad económica y social discutible. No por eso hay que descuidar la investigación en Ciencias Básicas. Un cierto nivel de ésta garantiza que nuestros académicos comprendan y se encuentran en el estado del arte, asegurando que los currículos académicos sean pertinentes y actuales. Nuestras carreras profesionales deben asegurar que nuestra dependencia tecnológica del primer mundo no sea también de mano de obra y que nuestros países sean capaces de generar las capacidades adecuadas para incorporar las tecnologías de las cuales somos dependientes.

Sin embargo las autoridades no siempre observan lo anterior confundiendo el rol de la academia con el de la enseñanza y la investigación como una acción distante de la sociedad.

La capacidad de investigación no se crea del día a la noche. Es necesario lograr un clima académico para inducir la investigación. Los recursos deben volcarse para asegurar estabilidad de largo plazo de tal manera de construir una masa crítica que permita abordar en propiedad las áreas a desarrollar. Para esto el estado debiera priorizar los fondos en las temáticas que considera prioritarias para el país en el futuro, considerando que los resultados no van a ser observables en el corto plazo. Asegurar una masa crítica de investigadores es fundamental, lo que muchas veces requerirá, en una primera fase, una fuerte inversión de capital humano a prepararse fuera del país. Convenios internacionales son un resorte en esta dirección, cuidando que los objetivos de investigación de largo plazo no se desdibujen.

A medida que el capital humano va creciendo dentro del país, su renovación y crecimiento debiera ocurrir principalmente dentro del mismo país de tal manera de consolidar líneas de investigación. Complementariamente, no solo debiéramos encontrar centros de investigación en Universidades si no también en la industria. El rol del estado, juega acá un rol central, considerando que en Latinoamérica la Industria no se caracteriza por ser innovadora. Un rol subsidiario focalizado en la creación de tecnologías en industrias donde el país tiene ventajas competitivas a nivel mundial, sería una llave para el desarrollo tecnológico. Sin embargo el rol subsidiario debiera complementarse con adecuados mecanismos de control de objetivos y acreditación de competencias de los actores involucrados.